Tengo un perro que se comió un cordero,
mi perro se comió unos cayos, y
se escapó detrás de un caballo
más rápido que los rayos.
Mi perro corre que te corre,
detrás del caballo,
se paró un rato,
porque venía un tornado.
A mi perro le pilló el tornado,
pero, al momento,
le salvó el caballo.
Álvaro.
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