sábado, 19 de noviembre de 2011

Comparto mis juguetes.

Érase una vez una niña llamada María. María era rubia con el pelo rizado y no muy largo. Llevaba unas trenzas adorables. Tenía unas gafas de color rosita. Era una persona amable, respetuosa y sobre todo era muy guapa. Además tenía muchos amigos. 


Un día cuando estaba en casa de su abuela por la tarde, se le ocurrió ir al parque a dar un paseo y ya de paso para jugar con sus amigos. Su abuela la contestó:
- Como no. ¡Prepáralo todo deprisa, que nos vamos al parque!
Cuándo llegaron al parque, María se sentó al lado de una niña que estaba llorando, y le dijo:
- ¿Qué te pasa?
La niña le contestó:
-Pues que se me han olvidado el cubo y la pala en mi casa y ahora no puedo jugar con la arena.
María la dijo:
- Tranquila.
Se puso a ebuscar en su mochila, y sacó un cubo y una pala. Alargó los brazos y dijo:
-Toma te lo dejo. A mi no me hace falta como ves tengo otro.
La otra niña se puso muy feliz al ver que María le daba el cubo y la pala. Entonces dijo:
- Muchas gracias.
María dijo mirándola a la cara:
- ¿Cómo te llamas?
La niña contestó:
- Yo me llamo Marta. ¿Y tu como te llamas?
- Yo me llamo María.
-Bueno por cierto ¿y qué quieres que hagamos ahora?
- Jugar con la arena ¿no?.
Dijo María.
- ¡Hey mira esos niños! vamos a jugar con ellos a la pelota.
María y Marta se acercaron algo tímidas y dijeron las dos a la vez:
- ¿Podemos jugar con vosotros?
Los niños contestaron cruelmente para fastidiarlas:
- No.
María y Marta se fueron a sus casas doloridas. 


Al día siguiente ellas se trajeron una comba para saltar. Los niños ese día no se trajeron nada, y como les llamó la atención la comba dijeron:
- Hey niñas podemos saltar con vosotras a la comba.
María dijo:
- No os tendríamos que dejar pues ayer vosotros no nos dejasteis jugar a la pelota.
Marta añadió:
- Pero como no nos gusta ser malas con los demás os vamos a dejar jugar.
Los niños dijeron:
- ¡Hurra hurra!
María les interrumpió y les dijo:
- Pero como no dejéis jugar al resto de niños, nosotras haremos lo mismo con vosotros.
Los niños respondieron asintiendo con la cabeza hacía arriba y hacía bajo. Entonces todos se pusieron a jugar y los niños aprendieron una lección. Hay que compartir con los demás.

FIN

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